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El buceo en la antigüedad

Todo indica que ya en la antigüedad había una forma eficaz de permanecer o avanzar bajo la superficie del mar si se lastraba adecuadamente. También tenemos frisos, bajorrelieves y frescos de estas culturas, como el que se encuentra ahora en el Museo de Historia Británico, que muestra a un grupo de buceadores -en res fenicia, equipados con odres muy similares- moviéndose bajo el río Tigris y siendo atacados por flechas, penetrando en el agua y buscando sus cuerpos, y lo más destacable de este bajorrelieve es que fue realizado en el siglo IX a.C.

Antes de continuar, dejemos que nuestra imaginación reflexione sobre su permanencia bajo el agua, ya que en sus fotografías no vemos nada parecido a una pesa, y de ello deducimos que si se sumergían bajo el agua con un hueso de vino lleno de aire, probablemente lo llevaban parcialmente lleno de piedras o trozos de plomo hasta que su peso hundía al usuario. En este caso habrían tenido que utilizar una gran cantidad de lastre, ya que de lo contrario o bien no habrían podido hundirse, o bien se habrían hundido al revés, ya que la vida habría tenido tendencia a subir a la superficie.

Después de haber explicado teóricamente cómo podrían lastrarse y sumergirse bajo el agua, ahora queda el problema de cómo respirar con semejante invento. Según sus ilustraciones, el extremo superior de la bolsa de vino se cierra herméticamente apretándola con los dientes y, si nos fijamos, todos envuelven la mano izquierda alrededor de la bolsa de vino, de modo que no sólo están bien pegados a su cuerpo, sino que también pueden apretar el aire en ella a voluntad. Si funcionara así, empezarían por atarse un cinturón de huesos de vino a la cintura y meterlo en el agua hasta la altura del pecho. 

Después, o primero, introducían piedras o pequeños trozos de plomo hasta alcanzar un peso que les permitiera mantenerse de pie boca abajo y bajo el agua, mientras el hueso de vino se llenaba de aire, y entonces, justo antes de sumergirse, soplaban en él hasta que se hinchaba al máximo, tras lo cual cerraban el extremo con los dientes, ya que no tenían fuerza para hacerlo a mano y debido a la presión del agua. Entonces inhalaban por la nariz hasta que sus pulmones se llenaban, comenzando así su primera apnea. Entonces, si era necesario, podían inhalar la siguiente toma de aire por la boca, moviéndose bajo el agua, apnea tras apnea, hasta que no hubiera más oxígeno en el vino.

  • Published On : 6 meses ago on marzo 17, 2021
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  • Last Updated : marzo 17, 2021 @ 11:48 am
  • In The Categories Of : Deportes
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